Noticias del Museo

Debido a las variadas llamadas telefónicas pidiendo información sobre las visitas teatralizadas que se vinieron realizando en nuestro museo: Mea Culpa, debemos informar aunque tarde que debido a las obras no se vienen realizando hasta que el Museo sea completamente rehabilitado y hasta nuevo aviso. No se realizarán mas funciones a pesar de venir anunciadas en la revista el Entremés.
Aprovecho para decir a los que no están informados que el museo posee Twitter, gestionado por  Ana la guía del museo, que podéis seguir para tener noticias, datos del mismo Museo.

La dirección es https://twitter.com/msjsavalladolid?lang=es


Os animamos a que lo visitéis.

la vida monástica contemplada a dia de hoy.

A continuación unas palabras entresacadas de una entrevista realizada a Francisco Rafael, monje cisterciense de Viaceli:

La síntesis de la vida monástica, de clausura o contemplativa, se expresa en la idea y en el hecho de que "los cistercienses, revestidos por dentro y por fuera del aprecio religioso de la soledad, abandonaron sus tiendas en el desierto, regaron las tierras áridas y sedientas y el desierto floreció y dio frutos, no solo de virtudes y comportamientos cristianos, sino de sabidurías, escritores y tratadistas de ascética y mística. Ni fueron ni son simples autores espirituales, sino comunicadores de la ciencia de Dios, con lógica integración en la enseñanza y ejemplo del sentir y vivir en fiel consonancia con el evangelio y en común unión de vida con su propia comunidad y con el resto de los cristianos y aspirantes a serlo algún día".
Hubo tiempos gloriosos en la historia, eclesiástica y no tanto, en los que monjes y monjas fueron los educadores de la fe del pueblo que, desde la contemplación- comunicación con Dios y vida consagrada, les era servida por ellos y ellas. La cultura, el cultivo del campo, el trabajo, el sentido integral de la vida y de la muerte, el respeto a la naturaleza- ecología, la vivencia religiosa, la interpretación de la vida y de la familia en armonía y solidaridad, la felicidad, el equilibrio entre lo humano y lo divino y la transcendencia, fueron asignaturas y disciplinas estudiadas, vividas y testimoniadas prevalentemente, y casi en exclusiva, en tantos lugares y estamentos, por monjes y monjas contemplativas. Unos y otras fueron "providencia divina", intérpretes e interlocutores- mediadores entre Dios y los hombres. ..

Testimonio desde la fraternidad de laicos cistercienses

Allí, descubrir el císter es descubrirte a ti mismo. Vas conociendo la espiritualidad cisterciense y es como estar ante un espejo, ante el espejo de la verdad y las cuerdas más delicadas y hondas de tu corazón vibran con el canto silencioso de un carisma de mil años.
Y te encuentras con que císter, con su llamada a lo esencial, a evitar lo superfluo para centrarse en lo nuclear, tiene una palabra de vida para ti y para el mundo.
Que císter, con su silencio, vale para nosotros y para nuestro mundo ahogado en palabrerías, mentiras y ruido.
Que císter, con su humildad, es cura para nuestra soberbia y la de un mundo que se cree autosuficiente y todopoderoso.
Que císter, con su sencillez, sana nuestra complicación y la de un mundo que se convierte en laberinto para el hombre.
Que císter, con su austeridad, es antídoto contra nuestra avaricia y la del mundo del consumismo que termina consumiendo al hombre.
Que císter, con su libertad, es medicina contra nuestro egoísmo y el de un mundo que quiere hacer del hombre un esclavo físico y moral.
Que císter, con su amor, transforma nuestra realidad deforme y caída en un canto de alabanza y hermosura.
Que es un camino válido y posible para nuestros pasos, más aún en este mundo de hoy, harto de cosas y de consumo, enfermo del pecado de la sobreexplotación, y hambriento de verdad, de paz, de amor y de Dios.
Yo aún no sabía esto, pero estaba a punto de descubrirlo en mis propias carnes.
Aprendí en ese silencio a escuchar. A escuchar mis voces y mis ruidos; y a acallarlos. Para escuchar el silencioso latido de Dios, que ocupa la vida entera. La Palabra ya no eran palabras mil veces repetidas y, aunque hermosas, vacías de sentido. Ahora eran palabras y Voz.
Eran un Evangelio que pasa del papel a la vida. Que zarandea, que sacude, que te pone del revés, cabeza abajo, te desubica, te descoloca. Hasta la rendición. Hasta el abandono.
Hasta que lo único que sabes es que eres un corazón estremecido ante un Misterio infinito. Ante una Fascinación que te ama, y que quiere hacerse vida en tu vida.
Si le haces sitio. Si no te pones tú en medio: tú y tus egoísmos, tus planes, tus proyectos, tus acciones. Vuestros caminos no son mis caminos.
Te topas con una verdad que te deja sin referencias, sin agarraderos. A la intemperie de un camino exigente, que no es de broma aunque esté repleto de alegría, y que pasa, ineludiblemente, por el monte Calvario.
Y ya la vida toda se ha convertido en campo de pruebas; en Tierra Santa, donde vamos del desierto al Tabor, pasando por todos los versículos. Y haces oración en cada rincón de tu vida y haces oración de cada rincón de tu vida, porque si no, estás perdido. Y porque ves al Señor esperando, para verte combatir.
Y ya la vida ha pasado a ser historia sagrada. Se nos ha convertido en un nuevo evangelio, nuestro e íntimo; el paso de Dios mismo por nuestros días...
Quien ha probado lo auténtico, no gusta de lo falso. Quien ha escuchado, aunque sea sólo una vez, en su corazón, una Palabra, o el eco simplemente de esa Palabra, ya no acepta más la mentira. Ya los dioses y señores de la tierra no le satisfacen.
Es tiempo de coraje.

Testimonio de Ana María

A quien pueda interesar mi nombre es Ana María Díaz, soy nativa de Puerto Rico, una isla muy bella, rodeada de mar, llena de verdor. Nacida en el barrio de Caguas.  Y allí me llamo Dios  con  mi experiencia en los grupos carismáticos donde el Espíritu Santo me toco y  pude conocer o experimentar la presencia de Dios en mí y que es Él quién lleva mi vida que desde entonces cambio, ya éramos dos los que caminábamos juntos.
Y aunque todo no ha sido color rosa sé que con Dios todo es más llevadero. En un salmo dice nunca he visto un justo o uno que busque a Dios  abandonado ni su linaje mendigado pan y cuanto en cambio he visto muchas veces a los drogadictos mendigado el pan a veces pienso que si buscaran a Dios no estarían tan mal.
He visto a lo largo de toda mi vida que Dios ha estado presente y que el permitido las pruebas para mi crecimiento espiritual;  que Dios es padre y vela por su hijos. La vida no es fácil para nadie, tampoco lo fue para Jesús que en Getsemaní sudo sangre, pero oro con más insistencia a Aquel que lo podía librar de la muerte y en su oración fue escuchado aunque no lo libro de la cruz, si le dio fuerza para soportar lo que venía.
 Bueno yo estoy muy contenta como novicia aunque sé que es un compromiso con el Señor de serle fiel, esto lo tengo  aprendido pero también sé que no estoy sola que mis hermanos cistercienses oraran por mí. Y he podido ver en el tiempo que he convivido en comunidad, la unidad que existe en cada una de mis hermanas profesas, como se preocupan las unas por las otras. La caridad con que cuidaban a sus hermanas ancianas, especialmente a madre Leonor, que hace poco que falleció.
También he disfrutado mucho la misa con nuestro capellán, que da unas buenas homilías y las fiestas  de la liturgia y canticos de los salmos, en  donde alabamos al señor.
Estoy muy contenta porque  restauraron  la Virgen de Mena, quedo preciosa la dolorosa ahora le tengo más devoción. Y le  pedido que me ayude ahora como novicia.



Vivamos la alegria: Exposición de pintura

Vivamos la alegria: Exposición de pintura: El joven artista Miguel Angel Castrillo Fernández expone por primera vez parte de su obra en una sala de nuestro museo. La muestra toca el ...

Oración a Cristo




Delante de tu imagen yacente,
confieso, Señor,
que vives para siempre
y eres nuestro Redentor.

Reconozco también,
que tus sendas son duras
y que es grande mi debilidad.

Por eso,para que no decaiga mi fe,
quiero pedirte
la fuerza de tu Santo Espíritu.

Ayúdame a quitar
la dureza de mi corazón,
para que sea capaz
de corresponder a tu amor.

Robustece mi esperanza
y hazme descubrir
que siempre caminas a mi lado.

Dame tu vida,
esa que te libro del Sepulcro
y que esta en la Eucaristía.
Y no permitas, Señor,
que nunca me aleje de ti.